"Oh, recuerdo, chaval,
estar ahí sentado delante
deseando que pasase algo,
que las cosas fuesen diferentes
en vez de hacer algo."
Un diario de a bordo. Simple, breve, a veces irreverente.
Un melting pot de pensamientos que inmortaliza el presente. Cada entrada abierta, escrita a modo de respuesta y, en cierta forma, esperando una respuesta.
Encontré un ladrillo de Oz, como salido de una de las bolsas de cuando era pequeño. En su reverso ponía, en letra muy pequeñita:
"Yo soy un fanático de los tres dedos / Uno para gozar, / un segundo para replicar / y el tercero el de rectificar"
"Esto es una suerte de práctica... y están hechos para ser leídos sin orden." — pág. 77
Sí, se siente como el primero
que escribo,
y de ése
hace mucho.
Y yo estoy preocupado
por una entrevista de trabajo.
Pero,
hay una cabra en mi baño.
Porque yo no oigo voces.
A mí, todo lo que me llega
tiene mi voz.
Mi voz no la oigo,
la escribo.
Pedaleo, pedaleo y jadeo.
Ven.
Cógeme el pelo entre los dedos
y, más cerca, sóplame.
"No puedes escribir como algo que no eres.
Porque lo que eres, de una forma u otra, siempre te acaba encontrando.
¿Por qué no dejarle hacerlo desde el principio?"
"El talento sólo es
un soplido
que hace cosquillas."
"A mayor inmersión,
menos control
y más te sorprende la vida."
"La honradez es dar lo tuyo
sin esperar rápido
algo a cambio."
Soy un tipo normal, de los que abundan. Podemos cruzarnos por ahí. En el super, en el ascensor, de noche haciendo el gilipollas o camino al trabajo dejándonos la vida.
Sólo que un día empecé a escribir mis pensamientos. Al principio, por impresionar a alguien. Ella sabía que yo lo hacía y yo se lo demostré.
Escribo desde la calle, no desde el pedestal. Sólo porque es lo que me sale cuando estoy solo.
"'Mi voz no la oigo, la escribo.'
Lo leí tres veces.
Luego lo anoté.
Eso es exactamente eso."
"Empecé sin expectativas. En la página 10 ya había subrayado cuatro cosas. Eso no me pasa con todos los libros."
"'No puedes escribir como algo que no eres.' Me lo llevo. En sentido figurado, que soy muy cobarde."
"Simple, directo, sin adornos. Cada entrada te da algo distinto y no sabes cuál esperar. Eso es muy difícil de conseguir."
"Hay una cabra en mi baño y yo preocupado por la hipoteca. No he podido más con esa página."
"'No puedo escribir. Pues, sal a caminar.' Necesitaba leer eso hoy. Gracias, David."
"El talento sólo es un soplido que hace cosquillas. Lo tengo pegado en la pantalla del ordenador."
Cada entrada del diario está escrita como respuesta. Y espera una respuesta. Si el libro te dejó algo — una frase, un recuerdo, una incomodidad — este es el sitio para decirlo.
"Escrito a modo de respuesta
y esperando una respuesta."